Su horario
La semana y la siguiente, con el turno de cada día y en qué local. Sin foto del cuadro pegado en la pared.
Tu equipo consulta su horario, descarga sus boletas, propone cambios de turno y pide vacaciones desde el celular. Lo que RRHH publica, ellos lo ven. Sin llamados un domingo, sin capturas de pantalla dando vueltas por WhatsApp.
Se abre en el navegador del teléfono y se agrega a la pantalla de inicio como cualquier app — sin pasar por ninguna tienda, sin ocupar espacio, sin que nadie tenga que actualizar nada. Son reproducciones fieles de las pantallas, con nombres y montos inventados.

El horario marca el día de hoy y dice el local, que en un grupo con varios locales es la mitad de la duda. Las boletas se descargan en PDF. Y los cambios de turno dicen en castellano de quién se está esperando algo: «espera tu respuesta», «esperando a tu compañero», «aprobado y aplicado». Nadie tiene que interpretar un estado.
La semana y la siguiente, con el turno de cada día y en qué local. Sin foto del cuadro pegado en la pared.
Todas las de su historia, descargables en PDF cuando el banco o el alquiler se las pida.
Se lo propone a un compañero, el compañero acepta y el jefe aprueba. Los tres se enteran solos.
Pide, ve su saldo y se entera de la respuesta sin volver a preguntar.
Contrato, certificados y lo que haya que firmar, en un solo lugar y siempre disponible.
Una vía para decir algo sin pasar por el jefe directo. Que es, exactamente, de lo que se trata.
Todo lo que se ve acá lo publica alguien desde JunQo Gestión: el horario se arma en el módulo de RRHH, la boleta sale de la planilla del mes, y el cambio de turno vuelve al cuadro cuando el jefe lo aprueba. No son dos sistemas hablándose — es el mismo, visto desde los dos lados del mostrador.
Ver el módulo de RRHH →Contanos cómo se lo hacés llegar hoy a tu equipo. Si esto no te ahorra tiempo, te lo decimos.
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